viernes, julio 20, 2007

Paisaje oblicuo


Un fragmento de la reseña del libro de Diego Bentivegna + la increíble fotografía de Timo Berger.

El don de la lectura oblicua
[Sobre: Bentivegna, Diego, Paisaje oblicuo. Desdoblamiento, discontinuidad, desvío. Bs. As., Sigamos enamoradas, 2006, 128 págs., Colección “Ensayo”].
Por Maximiliano Crespi
La Posición Nº 11/12, Bahía Blanca, Julio de 2007. ISSN: 1851-1309

Leer y escribir. Ya lo dijo Barthes: querer nos quema, poder nos destruye y saber nos deja en una insufrible calma. Pero, ¿qué significa leer? ¿Qué nos hace, qué nos hacemos, qué nos es hecho en la lectura? ¿Qué es eso que nos mueve, insensatos, a poner en juego la propia serie de sentido frente a la alteridad para no volver ya uno mismo del mismo modo, idéntico a sí mismo? Leer: esa compleja operación de ascesis que nos deja en otra parte, de otro modo, trastocando el mundo en el trastocamiento de la percepción. Leer: esa estimulada actividad que cada tanto –muy cada tanto– nos obliga a levantar atónitos la cabeza y a preguntarnos qué está haciendo de nosotros ese “inocente” texto que leemos. Leer: he ahí una experiencia –más de una ocasión llamada irreductible–: la búsqueda de la búsqueda, la búsqueda “sin objeto”, acaso sólo imaginable en el deseo de diferencia. Escribir la lectura: obsequiar en don el protocolo de esa experiencia singular: un gesto de generosidad comprometida con la alteridad. Tal es el caso de los tres ensayos reunidos por Diego Bentivegna en Paisaje oblicuo (Buenos Aires, Sigamos enamoradas, 2006). Erigido sobre la singular serie desdoblamiento, discontinuidad, desvío, se trata de un libro propuesto menos desde una voluntad de confrontación o polémica que desde un deliberado deseo de diferencia: el deseo de diferir, de producir una diferencia, a partir de la una insistencia por plantear el descentramiento de los formatos hegemónicos u oficiales de lectura...

22 comentarios:

Anónimo dijo...

Berger, Bentivegna, Crespi. una tríada homogenea.

yo diría dijo...

una tricota, diría yo

Ana dijo...

Bentivegna además de ser un brillante joven intelectual es un gran bailador en trencitos...
Un abrazo para él y feliz día del amigo!!!

Roland Barthes dijo...

o sea, una tríada con tricota en trencito. que lindo!

rafaela carrá dijo...

fiesta, qué fantástica, fantástica esta fiesta....
yo con vos, yo con vos, yo por arriba, yo por abajo...yo con todos...

Simone Weil dijo...

Chucu Chu!!!!
No me pongo atrás de Diego
Chucu Chu!!!!

pitos y matracas dijo...

no aparece...dedé debe estar festejando el día del amigo por ahi...cómo la extraño...

alguien muy franco dijo...

¿ por qué no la llamás si tanto la extrañás ? este no es el blog de Franco Bagnato

papel picado dijo...

qué pasa???? a vos nadie te extraña???? resentida!!!

sigo siendo franco aunque moleste dijo...

resentido en todo caso
y si me extrañan, me llaman y listo
vos tenés más resentimiento que yo
y se te nota bastante

machito dijo la partera dijo...

hombre...claro....pero haciendo comentarios típicos de mina.....mmmm....hombre?
De todas maneras, lo mágico en Dedé es leerla...para llamarla, la veo personalmente...

franco por más dijo...

no, no, no, machito, para llamarla, sabés su número y lo marcás, y cuando la veas, hacés lo que queres, pero que no será mucho, porque se ve que te gusta leerla y no verla ¿¿¿es tan fea???

las cosas como son dijo...

es muy bonita, y excelente escritora...qué lástima que no la veas ni la leas...

franco no miente dijo...

perdón, pero aunque no la haya visto nunca, si la lei
tus prejuicios son mas grandes que el resentimiento

saludos

what????? dijo...

"Leer: esa compleja operación de ascesis que nos deja en otra parte, de otro modo, trastocando el mundo en el trastocamiento de la percepción"

prejuicioso y resentido dijo...

tal como me llamó el entendido aquí presente...igual, te extraño Dedé...

Dedé dijo...

Hola, uf, acá llego, sofocada, me dijeron que alguien quería verme y no leerme y que alguien quería leerme y no verme, por fea.
Puede ser, sí puede ser, pero hoy solo tengo esto para decir:

Sin palabras amar
mutila la lengua el corazón avaro
hija cicatera anillo planetario
yo soy el padre soy el rey la bestia soy la madre
la estrella más brillante
busco requiero pago amor
labios tiritando
el amor que muere que emigra
merece la flor de la lisonja adular
enjabonar
frotar la espalda (nada) flores, laberintos, no verdades

Je, je, les dejo la inquietud.

glorioso dijo...

orgásmico...y vale la pena verte, por bonita y leerte por más bonita aún...gracias Dedé...

Rick Hunter dijo...

es muy grato saber que una editoral como ésta, incluya tantos autores y títulos buenos...

Anónimo dijo...

mierda! no logro encontrar este maudit "paisaje oblicuo"... en qué sección de una librería lo pondrías, querido bentivegna? en gandhi parece no aparecer x ningún lado... y hay un/a cliente esperando!!!

Anónimo dijo...

A mí, realmente, me ponen muy triste este tipo de intervenciones. Pero, la verdad, no veo qué otra cosa pueda hacer yo para cambiar esas desafortunadas conjeturas más que dejar que se pierdan enroscadas en su propia mezquindad Acá la nota completa.
Un abrazo grande, Diego, y gracias por seguir escribiendo tus lecturas.
Crespi

Anónimo dijo...

Bentivegna no te hacía bailaor en trencito...y yo q tanto te admiré...