lunes, noviembre 27, 2006

Hay que volver para decir:

Cuánto le agradece Cecilia Romana a Hugo Montaño, Mari, CONECULTA, Oscar Oliva, Francisco Serrano, jurados, gente, Chiapas, San Cristóbal, aviones, Sabines, libros...

miércoles, noviembre 22, 2006

Ana Lafferranderie y Florencia Walfisch

Ella es Anita, la rubia. Su poema está abajo. Chica de exportación. Explosión en pocos segundos. Lean...
Al blanco

Soplé
con el temor de un niño
frente a un rostro seco

y bastó para desarmar
la estructura de un planeta.

Ella es Flor. Cuando escribe es como si bordara y cuando borda... no sé qué parece. Por ahí, una nube rehaciéndose después de llover. Su poema está abajo. Lean.

acuesta la pregunta y despierta en lo que no se sabe. ahora saber es como un cuerpo
fijo. llueve y es de agua su sombra. en medio de la noche continúa cayendo, abrasa y abraza esa forma primera. quiebra el llanto que pare su propio interrogante. parir un silencio con devoción y hermosura.

acuesta la pregunta y despierta en lo que no se sabe. nombrar es poner fuego en donde tierra, aire en donde agua, belleza en donde lo que hubo. lo demás es caricia, pequeño pliegue develándose entero y sin apuro.


después amanece y continúa siendo lluvia, lluvia fina de otoño que moja y se procrea.

lunes, noviembre 20, 2006

Mori Ponsowy

Caminen y busquen sus libros. Por ahora, unos maravillosos ojos verdes y el poema inédito que está abajo. Ella es Mori, la siamesa de Romana. Ella es una chica con acento extraño. Ella es un torbellino. Lean.

LAS PALABRAS DE LOS POEMAS

Vienen y te arrebatan la voz,
cantan en otro idioma,
sueñan tu sueño,
despiertan tu noche,
te vigilan.

No las entiendes.
Llegan con zapatos de plata
y espuma en los portales.

Tú sólo quieres dormir.
Ellas, jugar.

A su manera desquiciada,
con sus trompos de guillotinas,
sus ensaladas al revés,
sus canicas de infundio
y sus cañones diminutos
disparando dolores
como lluvias de plomo
que te desgranan el alma
a pedacitos.

De nada sirve
cubrirte la cabeza con la almohada
y ochenta sábanas de estuco.
De nada cantar
para que tu voz tape la suya.
De nada orar.
Ni la mañana sirve.

Estás en sus manos,
que no son las tuyas:
negro sobre negro,
aliento hacia atrás.

Tú sólo quieres dormir.
Ellas, jugar.

viernes, noviembre 17, 2006

Lobo etíope

Cuando una dice: "un-poeta-de-la-re-puta-madre",
en realidad quiere decir: "Jorge Esquinca, México, 1957".

Canis simensis

En mi vida pasada fui un lobo etíope.
Me gustaba despertar temprano, con el aire
frío de la meseta calándome los huesos.
Luego, entre la neblina, reunirme con la manada,
lamernos, olfatearnos, entrechocar
las patas, los colmillos y ladrar en señal
de reconocimiento. Una ceremonia
matutina que repetimos desde siglos,
tal como los abuelos que caminaron
los glaciares y llegaron por las áridas
estepas de Eurasia. Mi pelambre era rojiza,
como la pradera. Una mancha blanca lucía
en mi pecho y brillaba por la noche.
Me gustaba trepar los peñascos,
otear la meseta y marcar con mi orina
los bordes de nuestro territorio. Tumbarme
al sol y rascarme las orejas. Cazábamos
a solas, esas ratas gordas que viven bajo tierra.
Muy pronto aprendí a despabilar el oído,
a inclinar la cabeza de un lado a otro
para escucharlas en sus túneles. Podía
adivinar el momento de su salida. Era veloz
y mis mandíbulas certeras. Quise a una hembra
de ojos intensos. Pero la regla dicta que ellas,
a su hora, dejen la manada y busquen
compañía entre los machos de otra grey.
Fuimos siempre pocos. Nos diezmaba
el mal de una sed que no se sacia.
Aún hoy me asalta el sabor ácido
y la falta de aire me arranca del sueño
con su garra. En realidad son escasas
las noticias que tengo de mi vida pasada.
Llegan de pronto, como un ladrido lejano.
Soy este hombre que reúne palabras
a mitad de una noche en la que tú no estás.

Jorge Esquinca

jueves, noviembre 16, 2006

ACTITUD TITANES

¿Acaso estamos aquí para decir tan sólo: casa, puente,
fontana, puerta, jarro, olivo, balcón -o, a lo sumo,
pilar, torre...?
...Mas para decir, entiéndelo, para expresar aquello
que las cosas mismas en su intimidad, nunca esperaron ser.

(Esto es de Rilke, uno de los "Titanes de la poesía universal" -1940-)

lunes, noviembre 13, 2006

Viernes, qué fantástico, fantástico este viernes

Lo tremendo fue que Ada llegara antes y no se quedara a esperar. Después: pizza, mezcal (servido en un vasito que tenía un cactus de cristal en el fondo), vino, puesta a punto de actividades cibernéticas y, sobre todo, organización del próximo evento: presentación de "Formación Hospitalaria" de Marina Serrano, además de todos los comentarios acerca del inminente Quequén.
En la foto: Dedé, Marinita, Silvia, Flor y Kari.

viernes, noviembre 10, 2006

Segundo QUEQUÉN (segundos afuera)

A prepararse.
El segundo Quequén se acerca.
El evento poético del año.
Lecturas en la playa y en pubs.
Música, agite, concepción amatoria de la literatura.
Febrero de 2007.
A prepararse.
A pedir días en el trabajo.
A juntar textos dispersos.
A desempolvar el protector solar.

¡SE VIENE QUEQUÉN 2007!

miércoles, noviembre 08, 2006

Presentación de padrinos

Este es el poeta Carlos Ortega, padrino mexicano de Cecilia Romana.
¡¡Bienvenido al mundo Sigamos Enamoradas!!

martes, noviembre 07, 2006

Maravillosa María (Negroni)

X
(operation: orfeo)

Once upon a time a time a time
John Cage


dos animales perdidos
en la ciudad más alta
años así
cada vez más cerca
lejos cerca
de la sombra

pero no hay sombra—dice él
hay solamente todo lo que hay

y ella
quisiera que me ames—dice
y a la vez
que no me ames

no se sabe quién vive
no hay modo de saber
qué indecisión navega
en la batalla a ciegas
del deseo

no te vayas—dice él
a ningún lado
a ningún tiempo
a nadie

y ella
te ordeno que te quedes
que me des de morir
que vayas y vuelvas
por la gran vía
de la ilusión

¿y qué hay más allá?
la ilusión de conocer
la ilusión

¿y más acá?
volver con nada entre las manos
y esa nada es la desdicha
fabulosa
del poema

dos animales cansados
de ser y no ser
de nunca y siempre

¿esto es amor o es odio?—dice ella
sí—dice él—¿te gusta así?
quién sabe dame un beso
mirame y no me toques
que quiero estar tranquila

y él que la ha perdido
antes de empezar

no tengas miedo—dice
oh cuerpo hostil
más que el alborada

nuestro sueño no existe
pero yo voy a escribirlo
en las derrotas de tu nombre

sábado, noviembre 04, 2006

Lila Calderón (preciosísima y chilena)

SÁBADO DE CENIZAS

Amaneció nublado
y temo perderme
Lo sabrás
De suceder
tejí una bandera negra
para que puedas envolverme
si me encuentras
En todo caso
Tú reconoces muy bien mis cenizas
Prueba de ello
es el certero soplo
con que me resucitas
siempre

viernes, noviembre 03, 2006

Bienísimas y más y más....

¡Otros momentos del Festival Poetas del Mundo Latino!

Aquí: Carlos Sosa. Lila Calderón, Juan Manuel Roca, Edwin Madrid. Una mesa de lectura
Lila, Vanessa Droz, María Negroni, Elva Macías. Otra vez Lila, yo. Marco Antonio Campos y Vanessa

Lila con Héctor Carreto. Bernard Pozier (Québec) y yo. Cenando en Morelia con Edwin, Sergio Mondragón, Juan Manuel Roca, Vanessa, María, Luis Bravo y Héctor Carreto.

jueves, noviembre 02, 2006

Elige tu propia aventura...

ALGUNAS IMÁGENES DE MÉXICO

Lila Calderón (Chile), Juan Manuel Roca (Colombia), María Negroni (Argentina), Vanessa Droz (Puerto Rico), Memet (Chile) y Cecilia Romana, en un bar, frente al Auditorio de Las Rosas.

Romana, Susy Delgado (Paraguay) yEdwin Madrid (Ecuador) en un patio moreliano.

Una de las lecturas de Festival de Poetas del Mundo Latino

Romana y María

Francis Tessa (Bélgica) y Fabio Scotto (Italia)

Miguel Ángel Zapata (Perú) y Vanessa Droz (Puerto Rico)

Héctor Carreto (México) y Cecilia Romana

martes, octubre 31, 2006

El cielo y el amor no están arriba

Lo dijo Pablo Paredes, y yo agrego: no estés triste, por favor.
Gastón Guzmán tiene el ojo capaz de tomar este increíble atardecer ibérico ¡llega el principito milagroso de la vista! Gracias. Gracias.

viernes, octubre 27, 2006

Así en la soltería como en la viudez

La historia fue tomada del Decamerón de Bocaccio y cuenta cómo un joven teme desposarse con su prometida por causa de una visión. Son cuatro las tablas que pintó Botticelli. Tres de ellas están en el Museo del Prado y la última –que representa la cena nupcial y reconciliación de los prometidos-, pertenece a una colección privada.
Por lo menos una vez al mes pienso en estas figuras; en los celos y el ánimo cíclico del acto amoroso. Ayer, mientras volvía en el 152 leyendo un libro de poemas sobre la batalla de San Romano que pintó Uccello, recordé que su reproducción de San Jorge y el dragón siempre me pareció a destiempo.
Estoy a destiempo. Me bajé de un avión demasiado rápido. Mis amigas me llaman y me siento triste.
Un día voy a casarme. Otro día voy a enviudar.
El cuarto cuadro que me obsesiona es el de Federico de Montefeltro que pintó Piero della Francesca. Le habían dado un lanzazo en el ojo derecho y tuvo que salir mostrando el otro perfil. Su mujer está frente a él. Ni siquiera es agradable.
El autor del libro se llama Esquinca.
Yo soy de Virgo, con ascendente en Aries.

miércoles, octubre 18, 2006

Sigamos... Internacional


Cecilia Romana está en México (intercambiando figus con Gelman en el Festival Int. De Poesía). Dedé y Marina se van a La Plata a presentar los libros de Sigamos... pero extrañan mucho a Romita. En una semana, las tres irán al campo para ponerse al día.

miércoles, octubre 11, 2006

Por una cosa u otra

Hacen que se hunda la almohada, como si fueran dos cabezas, los libros.

domingo, octubre 08, 2006

El piano, los autos, los cumpleaños...






Lo atrayente de un cumpleaños es juntarlo con otro. O conocer gente nueva. Albricias. Las chicas llamadas Kari y Ada nacieron en fechas cercanas. El tercer acto: conocer extraños mientras se baila ¿Será posible que tres sucesos fructíferos ocurran simultáneamente? Sí, doy fe. Es posible.
Sobre la avenida Vélez Sarsfield hay un condominio parecido al de Mellrose Place. Llegamos tarde, para variar, con Marinita, Dedé y Dany. El after Chopin se merecía una entrada como la nuestra. Arribo estruendoso, aterrizaje de pisco, tinto y unos discos enganchados de la fiesta donde mi primer noviecito me bajó la mano. Ay. Llega el auto gris, con música adentro, pero en el condominio, parece, se nos van a dormir. Una de la mañana ¿No era a las diez y media? Y bueno, así somos las chicas.
Dejamos los saquitos en un sillón. Las piernas piden pista ¡Pista! ¡Pista! ¡Pista! Piden gasolina, como en la canción: a ella le gusta la gasolina, dale más gasolina... porque queda feo decir “nafta”. Es demasiado argentino, y como estamos tratando de abrirnos mercado en Latinoamérica, mejor decir: a ella le gusta la gasolina, dale más gasolina.
Hay un odontólogo en la sala.
-A ver, Romana... –dice una voz que reconozco entre miles de voces.
Sí. Soy Cecilia Romana. Y hay un odontólogo en la sala. Si me garantiza que me deja la dentición de P. J. Harvey, le bailo “Bate que bate, el chocolate”, pero no, nadie podría hacer un trabajo a conciencia que durara tanto. Los hombres hacen trabajitos. Yo hago mula. Hago mula, como diría mi abuela, hago mula.
Hay algo que decir en medio de todo esto: el cuarto ingrediente de la felicidad femenina existe. Reenumeremos. Uno: cumpleaños. Dos: juntar cumpleaños. Tres: hacer como que estamos en la Creamfields y conocer gente de un metro noventa. Cuatro: aprovechar el traqueteo para eliminar toxinas.
Lo cierto es que una felicidad de autoservicio está al alcance de cualquiera. Lo estamos viendo. Está en San Cristóbal, frente a una comisaría, un sábado muy tarde, con una luna afuera que te parte la clavícula de enorme. Está en un teatro donde vas a leer poemas y una morocha mendocina te dice:
-Mirale los ojos. Es tímido, pero si lo invitás a una fiesta, te sigue, nena, te sigue.
Y una piensa en la gente que atiende el Mac Donald’s del complejo La Plaza. Y piensa que hay cierto ingrediente profundo en todo encuentro superficial, pero que nunca, nunca, nunca, esa pizca de realidad podría reemplazar el surtido de sacudidas, convulsiones, impotencia, que causa una relación austral o transatlántica.
Bailar. Bailar. Hasta las cinco de la mañana. El condominio es un corazón con arterias saltarinas. “Las hermanas Macana”, nos dicen. Era un dibujito animado de carreras de autos.
Antes de irnos vamos a ordenar un poco.
Ordenemos: dos cumpleaños; una fiesta; una pianista, un piano, un tímido ojizarco, una simulación de festival electrónico. Una noche que debería haberse terminado mucho antes, como a las seis de la tarde, cuando él me dijo: estoy llegando, estoy llegando pronto... aunque era mentira, tanto como que bailar tres horas te disminuye la ebriedad o los kilos.

viernes, octubre 06, 2006

Sábados de super acción

NUDOS EN EL AGUA
Recital de piano de Silvia Dabul
y lectura de poemas
por Cecilia Romana y Silvia Dabul
Sábado 7 de octubre 22.30 hs.
La Scala de San Telmo
Pasaje Giuffra 371 (altura Defensa al 800)
Y desde acá, nos vamos todos a la fiesta de SUPER CUMPLEAÑOS DE ADA Y KARI. En principio era de disfraces, así que si alguien lleva antifaz está bien, se lo deja entrar.

domingo, octubre 01, 2006

¡Pobre Roberto!


Roberto, ¿tiene novia? ¡pobre Roberto!/ Una y otra vez, como si estuviera grabado en el sonido de la tarde, como si el paso del tiempo hablara, como si el día para avanzar tuviera que subrayarse en esas palabras dichas con modulación imperfecta e imprecisa, como si el ponerse del sol tuviera que gritarse en esa voz, aguda, chillona, repetida en el aire ¿tiene novia, tiene novia, tiene novia, Roberto, tiene novia? ¡pobre, Roberto!
Durante las cinco horas que le llevó a la tarde irse aquel día, el loro azuzó los oídos de Margarita, la espoleó y ella rió al principio pero finalmente se sientió desconcertada. Más avanzaba su desconcierto y más miraba a su madre, tan apática ante el fenómeno del grito reiterado en el transcurrir de la tarde, tan trágicamente ausente ante la pregunta porfiada, tan distraída en su tejido y definitivamente de espaldas a la caída del sol que, para el pesar de Margarita ese día lo hacía así, chillando y encrepando a Roberto y a la soledad de Roberto.
“Es un loro”, dijo finalmente su madre. Un loro, y lo dice así, con la tranquilidad de una nube blanca.
Margarita intentó asentir, pero no creyó que esas, las machacadas, reiteradas, replicadas inquisiciones fueran dichas por un pájaro verde.
Es la tarde, pensó, con eso no hay problema, y en las tardes el sol se esconde, pero, quién es Roberto.
De golpe a Margarita se le iluminó la razón, Roberto es “un hombre” pensó. Pero entonces las palabras "un hombre" sonaron tan ocultas y misteriosas como aquel grito chillón de la tarde.
Roberto es un hombre, insistió, y la tarde lo increpa, le grita y el tiempo avanza. Pobre Roberto. ¿Tendrá novia? Roberto.
Se le ocurrieron dos cosas: la primera es quizá ella era la misma novia de Roberto o podría serlo. Le pareció bien, su papá solía cantarle doncella, doncella dónde está tu rozín. El rozín era un caballo, pero un Rozín bien puede ser un Roberto.
La segunda, fue que ella podría ser la próxima víctima del decir chillón de la tarde, y entonces la tarde se preguntaría, ¿tiene novia, Margarita, tiene novia?, ¡pobre Margarita! y el corazón se le estrujó como si las preguntas que vienen grabadas en el sonido de la tarde con voz, aguda, chillona y repetida fueran incontestables.

viernes, septiembre 29, 2006

Un jueves toledano

Primero, lo primero: buscar a Manu, donde sea. Cruzar los cien barrios porteños para verlo. Y sonreía.


Después: buscar a Dedé en su trabajo y volar por Libertador hasta la calle Arcos. Allí, charla con los autores del momento, Osvaldo Bossi y Diego Bentivegna.



Más tarde, el 152. Romana y cerúleo rumbo al Norte.

En Toledo hay cadenas en la catedral. Hacen ruido cuando se chocan por el viento.
Es para recordar. Lo mismo este jueves.