miércoles, febrero 02, 2011

Hotel Quequén IV, Submarino

Hotel Quequén IV – Submarino


Presentación y lecturas
Sábado 19 de febrero de 2011, Quequén

Enrique Butti,
Susana Cella,
Daniel Freidemberg,
Carlos Bernatek
Cristina Piña,
Cecilia Romana,
Elba Serafini
Diego Bentivegna
Diego Di Vincenzo
Mercedes Araujo
Daniel Del Percio
Juan Bautista García Bazán
Marina Serrano

Visión de Estepona
Fotografía: Gastón Guzman
(gracias Gastón por imagen de tapa de Hotel Quequén IV!!)
 

Estadía:
Monte Pasubio, Surf Camp. Av. 502 y 529. Quequén. Tel 02262-451482
La Chiruza, calle 504 y 535. Quequén

Duración del evento:
Las lecturas oficiales son sábado y domingo, como los eventos anteriores.

Traslados:
Los servicios de ómnibus desde Retiro:
Plusmar: el mejor, y más cómodo http://www.plusmar.com.ar/
Estrella Condor: http://www.condorestrella.com.ar/
Río Paraná: suele ser más barato, y menos cómodo.

martes, enero 18, 2011

Hotel Quequén IV, Submarino

En el sótano (secreto) de este hotel funcionó la primera ruleta del país; por las noches, prestigiosos caballeros del siglo pasado apostaron clandestinamente mientras sus familias, ignorantes, gozaban el sueño pesado de un día de playa. Hoy, lejos de ese tiempo y en el mismo umbral, otras voces (contemporáneas pero igualmente enclaustradas) discuten, reflexionan y urden una trama: filosófica, narrativa, histórica, poética. Trama que llega, sin cortes ni correcciones, a imprimirse en este cuarto volumen de Hotel Quequén, Submarino.  Un conjunto de ideas casi desapercibidas cuyo destino resultará, quizá, tan azaroso y arriesgado como el de aquellos pretéritos entretenimientos de sótano: la entrega amorosa a un lector dilecto.

Hotel Quequén IV. Submarino (sigamos enamoradas 2011)
Género: poesía, narrativa, ensayo filosófico.
Autores: Carlos Bernatek, Cristina Piña, Daniel Freidemberg, Susana Cella, Mercedes Araujo, Diego Bentivegna, Diego Di Vincenzo, Juan Bautista García Bazán, Enrique Butti, Cecilia Romana, Elba Serafini, Marina Serrano.
Lectura y presentación del libro: Balneario Monte Pasuvio, 19 de febrero, 2011. Quequén

viernes, diciembre 17, 2010

Abundancia, Mori Ponsowy

Todo lo que quieran saber sobre la nueva novela de Mori, está acá: http://www.abundanciaunanovela.com.ar/

Lo que no explica claramente el sitio web es la increíble persona que es Mori Ponsowy, ni cuánto nos hizo emocionar durante la presentación de su libro Abundancia (o al menos a mí, que me llevó al punto de la lágrima aunque suelo ser más dura que una tosca), ni advierte al lector que Mori sorprende (me sorprende aunque la conozca hace mucho tiempo y dé por sentada la altura de sus cualidades). No dice que los lectores quedarán profundamente agradecidos por su trabajo (ni que yo agradezco, sinceramente desde el fondo de mi corazón, sus palabras, su oído y su abrazo –y está bien que el sitio no lo diga, porque a nadie le interesa lo que pasa en el fondo de un corazón único) Así que cuando lean el libro y el bonus track, no olviden ese ingrediente fundamental para disfrutarlos soberanamente: conocer a Mori Ponsowy.

miércoles, diciembre 08, 2010

presentación del nuevo libro de Mori Ponsowy




El próximo Jueves, 16 de diciembre
En el Ateneo Grand Splendid, de Av. Santa Fé. 19 hs.

sábado, diciembre 04, 2010

Gracias Municipalidad de Córdoba

La obra Divulgación científica. Una breve selección de cuentos positivistas, de Marina Serrano, ha sido galardonada con una MENCIÓN en el Concurso "Premio Municipal de Literatura Luis José de Tejeda" edición 2010, Género Cuento, organizado por la Dirección de Cultura de la Municipalidad de Córdoba.

presentación del nuevo libro de Mercedes Araujo

lunes, noviembre 22, 2010

Muestra y poesía

jueves, octubre 07, 2010

La palabra transfigurada - CASTELLANI CRÍTICO

http://linkillo.blogspot.com/2010/10/la-palabra-transfigurada.html

Es tan sabia y tan valiente como intervención crítica Castellani crítico. Ensayo sobre la guerra discursiva y la palabra transfigurada (Buenos Aires, Cabiria, 2010) de Diego Bentivegna que uno sólo podría reprocharle su brevedad (y a su autor, un cierto apresuramiento por publicar el libro).
El punto de partida de Bentivegna es situar a Castellani, quien hasta ahora ha funcionado sólo como una referencia bibliográfica (y no la más transitada) en el archivo del género policial argentino como un teórico de la lectura (entendida en todas sus implicaciones prácticas: la crítica, la pedagogía, la interpretación de los textos sagrados, etc...).
Al hacerlo, Bentivegna recusa (implícitamente) las corrientes hegemónicas de la crítica académica, cuya miopía le ha impedido situar la producción de Castellani en el lugar que le corresponde. Naturalmente, una restitución semejante sólo puede hacerse desde una posición que combine, al mismo tiempo, la infatigable curiosidad del archivista, la erudición del clasicista y el desprejuicio del outsider: por fortuna, Bentivegna ha dado ya pruebas fehacientes de todas esas propiedades, que en su Castellani crítico brillan con inusual potencia.
Castellani, en la perspectiva de Bentivegna, se coloca a igual distancia del elitismo (¿gnóstico?) de Borges y de las máquinas modernas de Arlt y Bioy Casares (tal y como Sarlo las presentara) y, de hecho, sin la noción de "palabra transfigurada" de quien dedicó su extraordinaria capacidad intelectual, entre otras cosas, a la traducción del Apocalipsis de Juan de Patmos y a los arrebatos nacionalistas, señala Bentivegna, el panorama cultural de la modernidad argentina está incompleto.
Junto con su (deliciosa, profunda, meditada) monografía sobre la obra crítica de Castellani, Bentivegna ofrece una cronología de una obra desdeñada desde hace mucho tiempo y una selección de fragmentos de las lecturas de Castellani, donde el lector encontrará un modo de relación con los problemas de la literatura, la pedagogía de la lectura, la intervención intelectual que, ciertamente, prueban la originalidad de Castellani y, sobre todo, la perspicacia de Bentivegna, que abre la puerta a un mundo entero de problemas respecto de los cuales no se puede permanecer indiferente.
Bentivegna lee en Castellani una posición que relaciona (con delicada sabiduría) con Dante, con Pasolini (autores que ama precisamente por eso) en lo que éstos tienen de fundamental en el sostenimiento de una "utopía de la heteroglosia". La hipótesis es fundamental para evaluar el peculiar nacionalismo de Castellani pero, sobre todo, para enfrentar todas las fantasías concentracionarias del monolingüismo y el discurso único, respecto de los cuales nos sentimos hoy tan acorralados.
Católico, Castellani no puede sino sostener los universales pero su religio, como nos ha recordado Agamben, tal vez provenga antes del relegare que del religare: no se trata de regilar en formas más o menos plenas de relación a los universales, sino de relegar todo reduccionismo abstracto: en esa tensión (escucha Bentivegna en Castellani) se sostienen las formas de vida.

del blog de DANIEL LINK

martes, septiembre 21, 2010

Flopa Y Roberto Malatesta

RECITAL
MARTES DE POESÍA Y MÚSICA
Flopa Y Roberto Malatesta

Martes 28 de septiembre, 19 hs.
CCEBA – Centro Cultural de España en Buenos Aires
Paraná 1159 – Entrada gratuita



Flopa Y Roberto Malatesta se suman a este ciclo en el que un músico elige a un poeta para compartir la velada.


El último martes de cada mes se realiza este evento que une en un mismo espacio a un músico y a un poeta. Ambos son de trayectoria, no obstante, la unión se pretende inédita. La popularidad propia de la música urbana, así como la poesía que encierra, es la clave del ciclo: por esto es que el músico elige al poeta. El resultado nos dará una visión nueva sobre la obra de ambos.

El evento, coordinado por Martín Pérez, tiene el formato de un recital acústico que, a su vez, incluye la lectura de poesía. Estas dos disciplinas, que se rozan pero que, generalmente, terminan transitando caminos diferentes, se unen aquí en igualdad de condiciones, propiciando un cruce entre palabras y música. Cada artista presenta al público la figura del otro. Se pretende que, tanto el músico como el poeta, recorran lo más relevante de sus trabajos, pero también, que el cruce produzca algo inédito para el disfrute de los presentes.

Por el ciclo ya pasaron, entre otros, Leo García + Fernando Noy, Ariel Minimal + Fabián Casas, Rosario Bléfari + Beatriz Vignoli y Palo Pandolfo + Tamara Domenech

SOBRE LOS ARTISTAS
Florencia FLOPA Lestani (Buenos Aires, 1974). Autora y compositora, cantante y guitarrista, integró en sus comienzos como bajista el power trío femenino Mata Violeta. Al frente de su grupo Barro comenzó a dar forma a sus propias canciones, que serían fundacionales para el proyecto colectivo Flopa Manza Minimal (2002), junto a Mariano Esaín y Ariel Minimal, que acaban de reactivar con una gira nacional. A partir de entonces se presenta como solista, y ha publicado dos discos: Dulce fuerte grave (2004) y Emoción homicida (2008).
Roberto Malatesta (Santa Fe, 1961). Ha publicado los poemarios Las Vacas y otros Poemas (1994, premio Municipal de Santa Fe) y Por encima de los techos (2003, premio José Pedroni), entre otros. El próximo será La nada que nos viste, ganador también del premio Pedroni. Colabora con reseñas y poemas para el diario El Litoral de Santa Fe y la revista de poesía Fenix. Dirige talleres literarios en las ciudades de Santa Fe y Reconquista, este último dependiente de la Universidad Nacional del Litoral.


El último libro de Malatesta: "Cuaderno de no hacer nada" sigamos enamoradas, 2009.

sábado, septiembre 11, 2010

miércoles, septiembre 01, 2010

Nuevo Libro de Diego Bentivegna





Felicitaciones Diego!!!!

Semana Romana 2.-

¿Adónde llevan tus huesos como tablones de hule?
Nadaban en mi sueño, tus huesos celestes que quise
doblar, pero no se doblaban. Era absurdo. Sí,
dice Cristóbal, es absurdo querer encorvar la vida a
cierta altura ¿Los llevan a Turrialba, acaso? Soñé que
las alas de tu avión iban cerca de la divisoria, la
rozaban como si no supieran que allá es Chile y
en cambio, hay que asentir: me estoy desplomando.
Se acerca la estación del tejido, cuando es costumbre
trenzar y llorar ¿Turrialba o Puntarenas? Mi amor
era una cresta dura ¿No es verdad, Cristóbal? Sí, lo era,
hasta que se desbordaron las aguadas y ella
se dio por aludida. Iba bien, Augusto, iba muy bien,
pero el río encharcó Bellavista y sólo los jóvenes
se salvaron. Sólo los que huimos hacia el J. Cruz.


Cecilia Romana nació en Buenos Aires en 1975. Publicó: Flota, hangares y otros trabajos mecánicos, 2004; Duelo –en colaboración-, 2005; Aviso de obra, 2008 (Premio de Poesía Iberoamericana Sor Juana Inés de la Cruz, México, 2006); No lo conozcas, 2007 (Premio Internacional de Poesía Jaime Sabines, México, 2006). Bajo su curadoría, el sello Sigamos Enamoradas, del que es editora, publicó la antología de poesía argentina Hotel Quequén, en 2006, y la antología de narrativa nacional Hotel Quequén II, en 2008. Sus poemas han sido traducidos al francés en Canadá (Exit) y Bélgica (Maison de la poésie). Colabora con varias revistas nacionales y extranjeras. Es licenciada en Artes y Ciencias del Teatro.
Los poemas de la presente selección pertenecen a su libro Un asunto tristísimo.



Feliz cumpleaños, Romanita!

sábado, agosto 28, 2010

Semana Romana 1.-



Es que lo ibas trazando, aunque no quisieras,
los libros que me gustan, los versos de Elytis,
o el poema “Tanto soñé contigo”. Como si me
hubieras apretado el pulgar y más tarde, en el hall
de un hotel de Santiago: no, perdón, me fui de boca,
me fui de boca... Y las culebras, al acabarse
la lluvia, se retuercen en el limo.

No te olvides de tu ahijada ¿Acaso no pensaste:
ella me guía,
no soy yo quien agita el timón delante de los cerros?

Oí el estertor de las líneas aéreas. Ya serán
tiempos mejores. Como las hijas de Milton,
volví a mi tierra con las manos vacías.

Cecilia Romana nació en Buenos Aires en 1975. Publicó: Flota, hangares y otros trabajos mecánicos, 2004; Duelo –en colaboración-, 2005; Aviso de obra, 2008 (Premio de Poesía Iberoamericana Sor Juana Inés de la Cruz, México, 2006); No lo conozcas, 2007 (Premio Internacional de Poesía Jaime Sabines, México, 2006). Bajo su curadoría, el sello Sigamos Enamoradas, del que es editora, publicó la antología de poesía argentina Hotel Quequén, en 2006, y la antología de narrativa nacional Hotel Quequén II, en 2008. Sus poemas han sido traducidos al francés en Canadá (Exit) y Bélgica (Maison de la poésie). Colabora con varias revistas nacionales y extranjeras. Es licenciada en Artes y Ciencias del Teatro.
Los poemas de la presente selección pertenecen a su libro Un asunto tristísimo.

domingo, mayo 30, 2010

Bomb plan

martes, mayo 11, 2010

Panorama literario argentino, hoy

Mesa redonda: Panorama literario argentino, hoy
Lunes 10 de mayo – 16:30 – Sala Domingo F. Sarmiento
Mesa de las provincias
María Rosa Lojo (Novela histórica y microficción) y Cristina Piña (Nuevas poetas). Coordina: Rosa Majián.
36ª Feria Internacional del Libro

Si he elegido hablar de las nuevas poetas, así, en femenino, es porque entre las mujeres nacidas aproximadamente entre 1975 y 1965 se ha dado un fenómeno que hacía bastante no se daba en el panorama poético argentino. En efecto, además de que, como sucede con casi todas las generaciones, ha surgido un conjunto de jóvenes poetas de muy alto nivel, provenientes no sólo de Buenos Aires sino de varias provincias argentinas, las cuales han sido reconocidas tanto en el país como en el exterior a través de premios nacionales e internacionales, han logrado establecer entre sí –sin llegar a constituirse en un grupo homogéneo en razón de sus estéticas divergentes y sus diferentes vinculaciones dentro del ámbito literario- vínculos y relaciones solidarias que las hacen coincidir en torno de editoriales, espacios de encuentro, ciclos de lecturas, antologías y presentaciones. Y lo han hecho a partir de una actitud de apertura y contacto que resulta llamativa y loable, sobre todo cuando recordamos los enfrentamientos por espacios de poder –más o menos cruentos, más o menos políticamente pautados- que caracterizaron a gran parte de los grupos anteriores, tanto los que corresponden a mi generación como aquellos un poco posteriores, como es el caso de los reunidos en torno de Diario de poesía, Fénix y Último reino.
Por otra parte, si este grupo está formado exclusivamente por mujeres, digamos que, en rigor, ello no se debe a que, en una actitud principista, “las chicas” se hayan apartado de entrada de “los muchachos”. Como lo demuestran el gesto editorial y el acontecimiento público que sirvieron como uno de los factores de convergencia de las nuevas poetas, la antología de poetas jóvenes Hotel Quequén –con la que se lanzó la editorial Sigamos Enamoradas y que se presentó en la playa de Quequén, en el marco del encuentro Poetas en la arena- tenía mayor número de poetas varones que de mujeres. Sin embargo, las que siguieron juntas fueron las mujeres que figuraban en dicha antología, las que después publicaron en la editorial y otras poetas con su propia trayectoria anterior, que se les sumaron tanto por la convocatoria del encuentro como por otras actividades compartidas, mientras que “los muchachos” siguieron dedicándose a sus cosas, sus textos y sus proyectos estrictamente personales e individuales.
En cambio, la coincidencia de las poetas talentosas y de estéticas diferentes a las que me quiero referir y que son Cecilia Romana, Mercedes Araujo, Carolina Esses, Marina Serrano, Claudia Masin, Florencia Walfisch, Ana Lafferranderie, Elba Serafíni y Paula Jiménez, parte de una voluntad de hacer cosas juntas que se fue configurando a partir de una serie de coincidencias que se apresuraron a capitalizar.
Quizás todo haya comenzado con la publicación sucesiva de los respectivos primeros libros de poesía de Mercedes Araujo en 2003 y Cecilia Romana en 2004 en la colección Fénix de la editorial cordobesa El Copista, hecho que determinó que se conocieran. O tal vez con la amistad entre Cecilia Romana y Marina Serrano, en un ámbito externo a la poesía pero que las llevó a hablar sobre los libros que les gustaría escribir y editar. O, por qué no, en la coincidencia entre Mercedes Araujo y Carolina Esses en un breve taller de poesía, donde también se pusieron en contacto con Florencia Walfisch y Ana Lafferranderie.
Sea como fuere, de esas convergencias surgieron diversos fenómenos grupales, el primero de los cuales, cronológicamente, fue el libro Duelo firmado por Mercedes Araujo, Carolina Esses y Cecilia Romana en 2005 y publicado en Ediciones en Danza. A él le siguieron las reuniones que comenzaron a hacer cada vez más seguido Cecilia, Mercedes y Marina, en las que hablaban, a partir de su experiencia, de lo difícil que era publicar poesía o conseguir libros excelentes y agotados y que terminaron de motorizar la idea de crear una editorial, precedida por una serie de reuniones de lectura de poesía en casas privadas a las que denominaron Fabulosa lampalagua y por las que pasaron diversos poetas.
Lo interesante del proyecto fue que, al estar planteado desde esa actitud abierta y de convocatoria más allá de grupos y grupúsculos, produjo un fenómeno de convergencia mucho mayor y poéticamente más rico que la mera reunión de un grupo de escritoras amigas, así como permitió que se decantara el núcleo de poetas que hoy me ocupa, en el que terminaron no incluyéndose los “muchachos” por la propia dinámica de imantación y solidaridad que reunió a las chicas.
Porque cuando Cecilia Romana, Marina Serrano y Mercedes Araujo pensaron el primer libro para su editorial Sigamos enamoradas, se decidieron por una antología que reuniera a poetas nacidos entre 1964 y 1979 a la que llamaron Hotel Quequén y que incluyó textos tanto de autores consagrados como poco conocidos Entre estos últimos, deliberadamente seleccionaron a poetas del interior que estaban fuera del circuito de Buenos Aires y desarrollaban una escritura más solitaria, sin pertenencia a ningún grupo. Asimismo, como lo señalé, fueron muy generosas con los muchachos, al punto de incluir a nueve, mientras que sólo entraron seis escritoras, Andi Nachón y Cecilia Milone además de Mercedes, Carolina, Cecilia y Marina.
Similar apertura se dio en la convocatoria al encuentro Poetas en la arena en Quequén –del que hubo una segunda edición en 2008- donde se presentó la antología y se lanzó la editorial, y a la que fueron muchos y muchas poetas que si bien no estaban en la antología, ya se habían acercado a las fundadoras o quisieron acercarse a ellas.
Y así comenzó un proceso cuya dinámica resulta difícil de sintetizar pero que incluye, por un lado, entre 2006 y 2008, la publicación de diversos libros en Sigamos enamoradas, de los que me interesa destacar los dos de Marina Serrano y los de Ana Laferranderie y Elba Serafíni; las presentaciones y lecturas -no sólo de autoras editadas en Sigamos enamoradas sino de otras y otros muchos poetas- en la librería Fedro, cuyo ciclo de lecturas organizan Ana Laferranderie y Florencia Walfisch y, por fin, la coincidencia en la recepción de premios y menciones en concursos organizados en Latinoamérica y Argentina, fenómeno que en rigor comienza antes.
En efecto ya en 2004 Florencia Walfisch recibe en México el Premio Internacional de Poesía Jaime Sabines, que en 2006 recae en Cecilia Romana, quien ese mismo año merece otro premio mexicano, el de Poesía Iberoamericana Sor Juana Inés de la Cruz. En otro sentido, tanto Mercedes Araujo como Paula Jiménez se vinculan también con México, ya que en 2007 representaron a la Argentina, la primera en el Festival de Poetas del Mundo Latino y la segunda en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. Por tales coincidencias, en 2007 hubo una lectura de las cuatro poetas en la Embajada de México en la Argentina, a las que les sucederían –incorporando a otras escritoras además de las que he nombrado- diversas lecturas bajo el auspicio de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires, especialmente en los ciclos de verano.
Por su parte, también en 2007 Marina Serrano recibió una mención por su primer libro, Formación hospitalaria en el II Premio Internacional de Poesía Revista Prometeo para Libros Publicados en Lengua Castellana de Medellín (Colombia) y Florencia Walfisch, a su vez, recibió la primera mención en el VI Premio Latinoamericano de Poesía Ciudad de Medellín por su segundo libro –todavía inédito- No puedo sino esto.
Acerca de los premios argentinos, Marina Serrano obtiene una Mención del Fondo Nacional de las Artes en 2006 y Cecilia Romana el 2º Premio del Fondo Nacional de las Artes en 2008.
Llegamos así a 2008, en que surge una nueva editorial, Abeja reina que reúne –de las poetas aquí citadas- a Claudia Masin, Paula Jiménez y Mercedes Araujo –las dos primeras provenientes del taller de Diana Bellessi y que editaron su primer libro en editorial Nusud- y donde publican Paula Jiménez su quinto libro, Ni jota, y Mercedes Araujo su tercero, Viajar sola. La labor de las tres, asimismo, está reconocida por premios, y así tenemos que Claudia Masin –chaqueña y residente en Buenos Aires desde 1990- obtiene el Premio español Casa de América de Poesía Americana en 2002 por el libro la vista y en 2004 una Mención del Fondo Nacional de las Artes por Abrigo, que será su quinto libro publicado. Paula Jiménez, por su parte, obtiene en 2003 una mención del Fondo Nacional de las Artes; en 2006 el Hernández de Plata en poesía y en 2008 el 1º. Premio Fondo Nacional de las Artes, al margen de otros premios de prosa que no menciono aquí. Por fin, Mercedes Araujo, recibe en 2009 el 3º Premio del Fondo Nacional de las Artes.
Para terminar el panorama general de las coincidencias de este conjunto de escritoras y antes de detenerme mínimamente en los rasgos de sus respectivas obras, me parece importante mencionar la colaboración de gran parte de ellas –Florencia Walfisch también en su vertiente de artista plástica- en la revista Ventizca de Guadalupe Wernike y Verónica Schkolnik, poetas ambas también asociadas a la editorial Abeja reina, y la publicación de los últimos libros de tres de las nueve poetas en la editorial Bajo la luna. En efecto, Claudia Masin edita Abrigo en 2007, Paula Jiménez Espacios naturales en 2009 y Carolina Esses Temporada de invierno también en 2009, libro éste que fue finalista en el Concurso de poesía “Olga Orozco” de la Universidad Nacional de San Martín en 2008.
Cuando comencé esta revisión de la trayectoria del conjunto de nueve poetas en el que me he centrado, dije que la convergencia y la solidaridad que las caracterizaba iba más allá de las diferentes estéticas individuales. Y sin duda, no sería posible trazar una estética común a todas ellas, ya que frente a la articulación de niveles muy diferentes de lengua y una experimentación formal y lingüística constante que se percibe en la poesía frontal, potente y recorrida por la ironía de Cecilia Romana, que puede oscilar entre el poema en prosa de corte narrativo y un poema marcadamente ritmado y casi oral, se recorta la progresiva decantación lingüística de Claudia Masin, cuyo tono poético va adquiriendo una creciente intimidad y delicadeza en sus últimos libros, donde la voz no traza como un pincel casi impresionista las imágenes cinematográficas que caracterizaban a su libro premiado en España, la vista, sino que se vuelve sobre el repliegue más secreto de la subjetividad. También marca su especificidad frente a las dos anteriores la poesía de la mendocina Mercedes Araujo en la que se destaca la riqueza de imágenes de notable nitidez y singularidad, un lenguaje cuidado a la par que transgresor, que explora zonas secretas de la sensibilidad, y un inquietante juego de metamorfosis en el que la subjetividad femenina entra en asombrosos devenires animales a fin de conquistar su condición, más allá de las heridas de la experiencia. De igual manera, no es fácil encontrar puntos de contacto entre la pericia para levantar vuelo poético a fuerza de una sintaxis cargada de energía y de un uso a la vez coloquial e insólito del lenguaje, tras insertar las palabras menos líricas y aparentemente más difíciles de incluir en un poema, provenientes de la jerga anatómico-kinesiológica, que le da su textura peculiar y renovadora a la poesía de Marina Serrano y, por un lado, los ritmos quebrados y jadeantes, transgresores de la sintaxis y marcados por una materialidad y una sensualidad en las antípodas de lo intelectual, que unidos a una sucesión de imágenes de enorme riqueza visual y atmósfera onírica rigen los poemas o el largo poema fragmentario que constituye Sopa de ajo y mezcal de Florencia Walfisch o, por el otro, los poemas de Carolina Esses, que se apoyan más en lo no dicho que en lo explícito, en las sugerencias que abren sus imágenes asociadas por un lado, con lo natural, pero que por otro pueden derivar hacia una especie de surrealismo controlado y cotidiano, así como en una tonalidad escueta y conmovida que va enhebrando sus poemas junto con la metáfora del invierno. Similar confrontación se da entre la calma tensa que transmiten los poemas de Elba Serafín, cuya serenidad está como rodeada de peligros más o menos inminentes y cuyo lenguaje se mantiene en un deliberado tono menor que por momentos se inmiscuye en lo onírico, y el lirismo ascético de Ana Lafferranderie, quien parece convocar la voz y la mirada de la niña que fue para darle cuerpo poético a la infancia, recobrada en cada uno de los poemas de El cielo tácito y en el sutil erotismo del conjunto. Y lo mismo ocurre con el lenguaje medido y a la vez de singular fluidez de Paula Jiménez, cuyos poemas extensos y organizados en series demuestran un acabado dominio de la frase poética, que se desarrolla articulando de tal forma descripción y reflexión que se construye una atmósfera a la vez llena de significación y leve, donde se conjugan palabras cotidianas y refinadas, las cuales van construyendo imágenes que permanecen largo tiempo en la mente del lector por su nitidez y felicidad.
Sin embargo, más allá de las diferencias estéticas y de las coincidencias en cuanto a la vocación de hacer las cosas juntas, creo que hay algo que las hermana profundamente: una forma de entender la poesía que, sin caer en gestos extremos, implica asumirla como una vocación irrenunciable, como una forma de identidad que no tiene que ver ni con la fama ni con la circulación mediática sino con la lenta construcción de la propia voz, en ese diálogo incesante de la lectura y la escritura, del descubrimiento de nuevas o antiguas voces que alimentan y afilan la nuestra.
Sí, seguramente esa conciencia aguda del sentido de la poesía así como una similar conciencia de su condición de mujeres sea lo que les ha permitido recortarse como un fenómeno generacional, cuya propia dinámica potencia la producción de cada una, reflejada, apoyada, confrontada, facilitada y sustentada por la de las otras.
Como no es posible por cuestiones de tiempo leer poemas de las nueve escritoras, para cerrar estas palabras he elegido dos muy breves, que en el momento de su lectura me impresionaron de manera especial:
Del libro Abrigo de Claudia Masín escrito a partir de las Cartas y Diarios de Katherine Mansfield:

Descanso de mí como ciertas flores del desierto,
arrancadas del tallo, descansan en la arena:
sin esperar nada, ni la lluvia ni la muerte.

Del libro Viajar sola de Mercedes Araujo:

Viajar sola
La travesía no será aliviada.
Nací entre montañas, persigo la hierba
y ansío el desierto.
El desierto iguala a los peregrinos.

¿Y a las peregrinas?
A las peregrina nos mueve la luz
que se desplaza.


Nada más. CRISTINA PIÑA

sábado, mayo 08, 2010

A la feria...

Lunes 10 de mayo 16 – 18

Feria internacional del Libro – Sala Sarmiento

Mesa redonda Las nuevas escrituras (María Rosa Lojo – Elsa Drucaroff –Cristina Piña)

Cristina Piña- Las nuevas poetas

martes, mayo 04, 2010

Felicitaciones Mercedes Araujo!!


Por tu tercer puesto en el
Concurso de poesía del Fondo Nacional de las Artes!!!!

Subí un adelanto!!

miércoles, abril 14, 2010

Felicitaciones Romana y Carlos!!

Hoy, 14 de abril de 2010, en Santa Fé, nació Roma Bernatek, hija de Cecilia Romana y Carlos Bernatek.
Preciosa, sana, y enamorada de la vida.

Felicitaciones!!
Sigamos Enamoradas!!!!

lunes, marzo 08, 2010

Diego Bentivegna / Osvaldo Bossi

Feliz Cumpleaños, Diego!

Feliz Cumpleaños, Osvaldo!


Salud y libros para ustedes!

Adrián M. Sanchez en el CCC.


 

Dicen que no es bueno
manchar con sangre las paredes.

Lo dicen los amigos
psicólogos y médicos
lo dice la familia
y quienes se consideran limpios
por inciertos vínculos rituales
entre truenos
cruces
y corderos.

Cada noche
yo huelo de rodillas
la sangre salida de tu vientre
y que adorna la pared
contra la que mi cuerpo descansa.

Dicen que no es bueno
que haya sangre fuera de los cuerpos.

Pero las cosas son así.


Adrián Martín Sánchez

Este jueves 11 de marzo de 2010, a las 19 hs.
continuamos las reuniones de lectura
en una participación dentro del
"Ciclo de Ciclos"
del Centro Cultural de la Cooperación

sábado, marzo 06, 2010

malatesta malatesta malatesta


Con algo de frío llego al final del patio.
Me siento al sol, de espaldas a la casa, a contemplar
los malvones que crecen junto al muro.
No tarda el sol en calentar mi cuerpo,
decido quitarme las zapatillas
y apoyar mis pies sobre la hierba mullida.
Pronto los malvones son más bellos.

Roberto Malatesta, No importa el frío. Ediciones el arca del sur.

más malatesta en Eterna Cadencia, Fedro, Norte...

miércoles, febrero 24, 2010

El sapito de oro


El sapito de oro
Otra vez me deslizo por la caverna fascinante de múltiples helechos. Aguas termales de sus fuentes amparan mi desnudo desamparo. Arrullan los cantos repetidos del dulce gotear. Sorbo, chupo, chupeteo y la calma. Pero un aire fino corre, ulula, revuelve convocantes aullidos de sirenas recónditas.
Necesito buscar el sapito de oro que se esconde en los fondos, talismán del juego que me diera mi madre para no sucumbir en la derrota. Me enredo en la pelambrera suave y viscosa del musgo. Desespero en la boca misma de la gruta abierta hacia la nada honda, y trastabillo una vez más. Me hundo en los verdes quejidos de una noche violeta y sin voz, sólo el vértigo de constelaciones que ignoro, como miríadas de ojos que ven hasta mi infancia. Me enarco en la delicia de ser sabido por mi nombre y caigo y caigo y caigo hasta la muerte, hasta el apoyo de tu mano en mi nuca que me detiene ante el abismo, cuidadosa, y me dice que él –el indefenso sapo que te di en esa tarde distraída- nuevamente me perdona la vida hasta mañana.

Graciela Perosio. La vida espera (Ediciones del Dock)


Libros de poesía:

Del luminoso error. Bs. As., 1982.
Brechas del muro. Bs. As. Libros de Tierra Firme, 1987.
La varita del mago. Bs. As. Libros de Tierra Firme, 1990.
La vida espera. Bs. As. Ediciones del Dock, 1995.
La entrada secreta. Bs. As. Grupo Editor Latinoamericano, 1999.
Regreso a la fuente. Bs As. Del Copista (Córdoba) 2005.
Sin Andarivel. Del Copista

lunes, febrero 22, 2010

para leer...

La Biblioteca de Marcelo Leites
http://ustedleepoesia2.blogspot.com/2010/02/por-encima-de-los-techos.html
http://ustedleepoesia2.blogspot.com/2010/02/la-diastasis-de-las-tibias-largas.html

El blog de Pablo Anadón
http://eltrabajodelashoras.blogspot.com/2010/02/diario-del-traductor.html

miércoles, diciembre 16, 2009

Encuentro con Chirom

“Deseché las respuestas para quedarme sin preguntas / estoy golpeando las puertas del cielo”

La sala está llena, hace un rato alguien me dijo: nadie tiene ganas, lo que se dice GANAS, de ir a un homenaje, uno va por la gente, por agradecimiento, uno hace lo que tiene que hacer” Le faltó decirme que uno después no se arrepiente de haber ido, es más, hasta se siente feliz de reencontrar aquello que lo vinculaba, que lo vincula, descubrir que la trama que sostenía el cariño sigue armada, la trama se sostiene por sí misma en una pared de poesía.

“Que en cada oración / encuentre mi reino”

León Gieco canta una canción que le gustaba a Daniel, dice: “todo está cargado en la memoria” Pide por favor que no aplaudan al cantante, una o dos personas lo hacen, supongo que llegaron tarde.

“Todo recomienza /el que ama se pierde”

Delia Pasini dice que Daniel significa: Él que trasmite la voz de los demás. Y cuenta cosas, cuenta cómo en Bartolomeo Daniel entonó un poema de candelabros, cómo se emocionó (no contó que me dio la oportunidad de mostrar mi arrepentimiento y conocer la verdadera grandeza de su alma) Daniel decía: un solitario muro delata nuestra intemperie. Lo recuerdo muy bien, mi amiga había conocido al padre de su hija en esos días.



“Las puertas de lo invisible / Son visibles”

Jorge Aulicino recordó, así como de-repente o porque lo recordó nomás o vaya a saber por qué, palabras de Raúl Gonzales Tuñón: “Decir he conocido es decir algo ha muerto” y también dijo Aulicino: compartimos la misma aventura literaria aunque no habitamos las mismas corrientes. Daniel me impulsó a acompañarlo en un bar de San Telmo, “la peluquería”, en los últimos años de la dictadura… era una suerte de respiradero.

“Es necesario renacer / donde el corazón yace”

Aulicino recordó la forma democrática en que se movía, y agregó: Voy a leer el réquiem para Philip Marlowe; como no encontré el libro en la biblioteca de mi casa, lo busqué en internet donde descubrí que es popular.

“Los amantes carecen de sombra”

Delia Pasini leyó un poema inédito de Daniel, sólo anoté versos salteados (no soy un grabador humano, tengo el defecto de quedarme estacada en la línea) Decía:

“…que la poesía es el arte de curar las heridas… Todo aquello que sucede, me sucede… Sólo a partir del afecto puedo… Ninguno de mis poemas tiene menos de 60 versiones… Un nuevo poema es un nuevo ser en el mundo… la poesía no sirve, la poesía es”

“La poesía ES” Así terminó el homenaje protocolar, el encuentro siguió, las palabras machacan como dolores de cabeza. Me voy como quien no quiere la cosa, no digo nada, ni chau siquiera, voy a seguir creciendo, es la mejor forma de agradecer (le)

“Soy un atrio de recuerdos /un hábito de mí mismo / el ritmo que franquea el sentido”

viernes, diciembre 11, 2009

Homenaje a Daniel Chirom


miércoles, diciembre 02, 2009

El Ella Real -un poema y las reflexiones de mi gata



El sueño de Laura

Ahora, a dieciséis años de no escupir al caminar
A dieciséis de no mear en los potreros, ahora que
El Lito espera un hijo, que Haroldo va por el
Segundo; ahora que el Preso se mudó y no lo
Veo; ahora, que caigo en la cuenta de que al Rodi
Hace diez años lo mataron dos veces: la primera
Por error, la otra jugando; ahora, que no puedo, que
No puedo: al barrio no vuelvo por miedo a mí
Mismo, porque ahora el chico es un ilustrado que
Asiste a la academia y evita ensuciarse los zapatos; ahora
que la licenciada en ciencias psicológicas Erzetic Paula
Diagnosticó neurosis, y el psiquiatra no se pone de acuerdo
Con la enfermedad y la droga para la cura; ahora, que es
Un intelectual convertido, un converso pibe del barrio Colón
Que antes escupía y meaba el portón de cualquier vecino, ahora
Que sufre porque de las palabras no se vuelve: el siete de octubre
Laura soñó le decía: no quiero más esto, Laura, no quiero más esto.

Ignacio Uranga
de El Ella Real (Hemisferio Derecho ediciones)






Opinión de Trilce (no el verso sino la gata)


Encontrarse con un libro en la puerta de la casa es la felicidad completa. Un momento de felicidad sin parangón, extático, orgásmico, que sólo entienden los amantes de los libros así como entienden los sádicos el arte de distribuir presupuestos y los masoquistas evitan los desvíos ante un accidente callejero. Ayer el cartero llegó con su Honda 100 y (como había pasado por casa el día anterior y la película no me gustó) decidí abrir la puerta antes de que llame por segunda vez. El libro. Firme aquí, por favor. Romper el sobre, abrir el libro, un poema y listo. Atrapado sin Salida (esta película no la vi, pero hay cosas que se pegan y no voy a compararlo con nada) Es un libro que no se puede comparar. Freidemberg lo dice mejor que yo, bueno, Freidemberg lo dice: No creo haber visto, entre lo que se escribe hoy en la poesía Argentina, una poesía más lúcida que la de Ignacio Uranga, o, para decirlo con otras palabras, más realista. En el mundo de los gatos, yo soy bastante reflexiva, me la paso tirada en el sillón, leyendo y rascándome cuando lo considero necesario, creo tener algún tipo de autoridad para opinar sobre el tema: no se pierdan este libro.

lunes, noviembre 30, 2009

En el orden de lo compartido

Por Diego Bentivegna

“El libro de los celos”, de Cecilia Romana. Ediciones en Danza, Buenos Aires, 2009.
La primera pregunta que plantea “El libro de los celos”, poemario de Cecilia Romana que obtuvo el segundo premio del Premio Fondo Nacional de las Artes 2008 y que acaba de publicar Ediciones en Danza, es la pregunta acerca de las condiciones de la escritura o, mejor, acerca del surgimiento de lo poético. “No soy Frost, que de una manzana hace un poema”, dice uno de los versos del libro. Para Romana, escribir no es exactamente un modo de observación de uno mismo, de exploración interna de un yo (un trabajo, en fin, estrictamente lírico), ni tampoco un ejercicio de vaciamiento, de espera y de observación objetiva del mundo. Por el contrario, escribir parece ser un trabajo de elaboración de un sujeto, de transformación, de constitución de la palabra en relación con una experiencia.
Esa “experiencia” en “El libro de los celos”, tiene un doble rostro. Es, en principio, la convivencia matrimonial, de proyección de una comunidad amatoria, con sus tensiones y con sus conflictos, con sus convergencias y desequilibrios (“rogaba por / San Bailón, por la Cascia, por Tours, que / no se te escapara la palabra “montonero’ en / casa”). La pregunta por la escritura se configura, en este sentido, también como una pregunta acerca de la posibilidad de construir algo del orden de lo compartido: la pregunta, si se quiere, por la comunidad. No por la comunidad de los ausentes o la comunidad de muerte, la comunidad de la distancia expresada en los ecos sombríos de Tristán e Isolda que encontramos en la línea de los pensadores comunitaristas desde Georges Bataille hasta Maurice Blanchot o Jean-Luc Nancy, sino la pregunta por la comunidad de los presentes, la pregunta por el matrimonio, que supone la presencia corporal del otro. Que supone el amor, también, a un cuerpo.
El poemario es, a la vez, elaboración de la experiencia de la distancia. Hay como un aire de enrarecimiento que campea sobre estos poemas, un aire que se entrama con la extrañeza y con el surgimiento, en algún lugar, de lo cotidiano y, al mismo tiempo, de lo extraño. Como en un relato de Silvina Ocampo o en una película de Polanski, la casa es el lugar en que se vive pero que, en cierto punto, plantea algún tipo de distancia con respecto al habitar, algún resto inhabitable (“el inquilino anterior tocaba el piano eléctrico. / Instaló enchufes por todas partes. La mayoría funciona”). La pregunta es ahora: ¿hasta qué punto este lugar puede ser del todo habitado; hasta qué punto la escritura de estos poemas no es, precisamente, la escritura de un hiato entre el lugar cotidiano de la vida conyugal y el lugar ajeno, en algún punto hostil, de la vida?
Este hiato se escribe proyectando una forma. El verso de Cecilia Romana es, en este sentido, un verso cortado, un verso tensionado por el corte sintáctico brusco y por la distribución imprevisible de los silencios, como si la cesura, la distancia de la voz, el vacío en el que el verso respira, tendiera a desplazarse siempre un poco más adelante.
La respuesta formal de Romana es una respuesta irreductible a las líneas más difundidas de la poesía que se escribe en la Argentina en estos años. No es la respuesta fácilmente estridente, la respuesta que desconfía de las posibilidades de la métrica para pensar en un ritmo absolutamente intuitivo, manifiestamente disforme, como aparece en gran parte de la poesía de los 90 y en sus epígonos. No es tampoco la respuesta formalista, pura, anquilosada en un verso medido con escrúpulo, que pueda adoptar a veces los rasgos de la parodia de una tradición perdida. El verso de Cecilia Romana es un verso que busca su forma en la exploración de un aliento largo, en la exploración de una dimensión del decir poético que se apoya en cortes internos y que discurre en medidas algo más extensas, en versos de trece, de catorce y hasta de quince sílabas. Es, pues, un verso de largo aliento, con momentos de hexámetro latino (“La ventana de nuestro cuarto da a un patio interno”), el verso elegíaco de amor y de recuerdo, de distancia y ausencia.
La poesía de “El libro de los celos” no es ni lirismo concentrado ni objetivismo encandilado por la fuerza de lo real inexpresable que destruye los ojos, sino ascesis, conocimiento de sí, comunidad.

http://www.ellitoral.com/index.php/diarios/2009/11/28/arteyletras/ARTE-02.html

lunes, noviembre 16, 2009

Elba Serafini en el Mocca


Elba Serafini, Julia Magistratti, Verónica Viola Fischer y Charpentier, el sábado en el Mocca.



Oruga o mariposa
te quedás adentro o afuera.
Afuera está el mal, me advirtieron
pero no les hice caso
y desplegué las alas más buscadas
por los coleccionistas.


La primera vez que crucé el Río de la Plata
la embarcación
con asientos de madera
hacía su último viaje.
El sol blanqueaba el agua
al nivel de las ventanas
y una muchacha negra
me hablaba, entre pasajeros
con grandes bolsos.
El viaje transcurrió
asombrosamente plácido.
En el puerto transbordamos a un micro
y la geografía fue
una ruta eterna.
¿Cómo saber cuándo se llega
a un lugar desconocido?
El hotel recién pintado
con balcones celestes
como mi vestido
de los veinte años.

(Era diciembre y era el viento).


Dinamarca, Elba Serafini (sigamos enamoradas)

También pueden encontrar los libros de Elba Serafini en ETERNA CADENCIA.

martes, noviembre 03, 2009

el jabalí

PRESENTACION DE REVISTA EL JABALI


La revista ilustrada de Poesía El Jabalí viene ocupando, desde 1993, un lugar destacado en el ambiente a fuerza del respeto por la mejor tradición poética y una constante apertura no sólo hacia poetas poco conocidos o injustamente olvidados sino también hacia nuevas expresiones.
Desde hace más de quince años El Jabalí es editada ininterrumpidamente gracias al esfuerzo realizado por su creador Daniel Chirom, quien falleció en diciembre del año pasado habiendo dejado prácticamente listo el número 19 de la revista.
El Jabalí inaugura una nueva etapa de de la publicación bajo la supervisión del Consejo de Redacción --compuesto por Roberto Raschella, Delia Pasini y Juan Pablo Bertazza--, que intentará homenajear el destacado trabajo de Chirom de la manera que él mismo hubiera querido: realizándola

El número 19 de El Jabalí será presentado el jueves 5 de noviembre a las 19 hs en el Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini (Corrientes 1543), espacio Juan L. Ortiz, sala Laks, 3er piso.

lunes, octubre 19, 2009

lunes, octubre 12, 2009

Horacio Fiebelkorn

El nacimiento de una ciudad

Fue William Harvey quien descubrió
la circulación de la sangre, y junto a ello
la idea de pensar a una ciudad
como un cuerpo humano, donde fluyen
aire, gentes y divisas para crecer.
Y fue Platner el que dijo que la sangre
era al cuerpo lo mismo que el aire
a la ciudad, y que cualquier clase de peste
se difundía en el éter y dejaba montañas
de muertos tras de sí. De ese modo explicaron
la epidemia de fiebre amarilla en Buenos Aires:
una atmósfera envenenada por la acción del Pampero
que arrojó a la ciudad gases nocivos
procedentes de materia descompuesta.
Tuvo que inventarse el ventilador.
Y nació, por lo mismo, el héroe médico,
dador de bienaventuranza, liberador del yugo
de las epidemias, combatiente de vanguardia
de una nueva era. Dijeron entonces que el aire
debe oxigenar las ciudades, cuyas calles
tendrán que ser rectas, paralelas, perfectas,
perpendiculares, sin huecos ni meandros
que lo desvíen o favorezcan huecos a las putas
u otras fuentes infecciosas, y muchos árboles
que serán los pulmones de un nuevo amanecer.
La salud, la belleza, el orden y el progreso
serán la misma cosa. El nuevo urbanismo
tendrá por armas el jabón, la vacuna y la
ventilación, y por estandarte la salud,
contra la incivilidad y la barbarie. Fue así
que se levantó la nueva ciudad, en la nada completa,
donde se puso la piedra fundacional
junto a un cofre lacrado lleno de objetos
de valor –un estetoscopio, una jeringa,
sondas, vendajes, chatas, papagayos, medallas,
monedas, vino- ceremonia que tuvo
por testigos, dicen, a las más altas autoridades
de la política y la salud, y a un grupo de indios
que no entendían nada, aunque se supo:
hubo sólo funcionarios de segunda línea,
no vino el presidente y tampoco los ministros,
y hubo que dar encargo de dibujarlos
en los retratos que luego se difundieron
ante la historia, la posteridad, las generaciones futuras,
etcétera, etcétera.

martes, septiembre 29, 2009

en You Tube...

Algunas lecturas del festival de poesía estarán en You Tube.
palabras clave:

Festival Poesía Centro
Cecilia Romana
Horacio Fiebelkorn
Marina Serrano

http://www.facebook.com/l.php?u=http%3A%2F%2Fwww.youtube.com%2Fwatch%3Fv%3DGm2qrujAGVs&h=b0efd7e854eb3e32c6137b2b5dbc0818http://www.youtube.com/watch?v=lAYtpX315uAhttp://www.youtube.com/watch?v=p6RqFL7u4CAhttp://www.youtube.com/watch?v=K7NQcX4YPhIhttp://www.youtube.com/watch?v=uHTYaMTOxbk

http://www.youtube.com/watch?v=-ZI9XORo8k8

Festival Internacional de Poesía en el Centro

Coordina: Susana Cella. El resto...
Fernando Noy - Marina Serrano - Vicente Muleiro - Karina Maccio - Enrique Solinas

Fernando Noy - Marina Serrano


Uno de los poemas que leyó Fernando Noy:
Peso Plomo
.
No necesito nada más que esta lapicera
prestada por el mozo
ni otro sobre de azúcar para el café
bramando en la resaca
tampoco el pago de una cerveza octava.
.
Guardo intacto
el coraje de hacer un paga Dios
como en los setenta
por las farmacias de turno
cuando la poesía anfetamínica
se compraba sin receta.
.
Viajo Sólo en medio de la huelga
entre panzas vacías
con razón vociferantes
y ningún encontronazo
junto al musuloso estibador
mientras dura la espera
en la protesta augusta
que hasta cortó la calle
con su semáforo
chorreando lágrimas de sangre.
.
Masacre sin piedad
para los muestios habitantes
de bairestremens.com
.
Mientras leo en cerebros
de los demás viajeros.
Ese, de anteojos negros
va a llegar tardísimo a su cita
con el andrólogo.
El que viaja a su lado
sólo piensa en robar
la corona de oro de la Virgen del Once
pero también
el busto de bronce de algún prócer
para revenderlo
ensequiga
a peso plomo,
vapuleo.
.
Así nace esta queja
sobre mi cuaderno Avón
en pleno verano
cuando el hospital de poetas
parece aniquilado
aunque nunca existiera la cura
de sus males
ni siquiera un cuarto gratis y fresco
donde no morir de pie
.
Ahora,
destrabada la marcha
con las vitrinas de El Molino
destrozadas a huevazos
es cuando el maldito patrullero
se sube a la vereda
y
como a la estatua de Santa Claus,
me alumbran
entre dátiles
aunque igual nada vieron
Mayor fue el miedo
de volverte invisible.
.
A distraerse ahora
con tu milonga hacia la autopista
Tavos de puta baratos hundidos en la brea
hirviendo aún más que el cuerpo
del que paga
y al finalizar la faena
regresar leyendo esos versos abyectos de has escrito.
Soy el que cree en la avenida Corrientes
acunadora del tango y de Tanguito
que se incendia en el río
justo cerca de la Casa Rosada
ese postre fucsia envenenado
en los cachetes.
Confundo palomas con empelados
de oficina
Usan la misma gris corbata
que les impide el vuelo
.
Soy quien cantara a Safo
además de encerar los dedos
de la hidra de Lesbos
con ungüentos de acero
pero ahora
ni consigo colarme
en los recitales de Gal, Chavela
o La Felipe.
.
Igual
como siempre
el buen clima regresa
tras la huelga a lo lejos
cada vez más ajena.
A causa de ella
me pasé de parada
pero sigo escribiendo
.
Es preferible el asco bien narrado
a la culpa de sobrevivir triunfales.
Sin tener cómo
donde
cuándo
a quién decirlo.
.
.
Uno de Enrique Solinas:

La patria

Triste canción, pequeña,
tan fugaz,
herida abierta a las ciudades,
pueblo,
corazón sin rumbo.

Reina plateada de corona ausente,
sumergida en las aguas
que ocultan la razón.
La pastilla de la felicidad
es un barco que navega
el territorio mudo.

Todos los padres te golpean
y no piden perdón.
Todo tu cuerpo es un gran río
que cambia de discurso.

Y entre el asfalto y las estrellas y el desorden,
nos queda la canción:

callado sueño vacío
bajo el barro de la desesperanza.

Y nuestro rezo,
única y amordazada voz,

temblorosa,

desnuda.


TALLER DE ESCRITURA coordinado por Mercedes Araujo y Mariana Docampo

TALLER DE ESCRITURA coordinado por Mercedes Araujo y Mariana Docampo

Inicia: Miércoles 7 de octubre 19.30hs. en Librería Otra Lluvia (Bulnes 640)
Duración: 8 reuniones de 2 horas
Costo: $120 mensual

El taller se propone alentar la experiencia de la escritura, motivando la reflexión crítica sobre la propia obra y ampliando las posibilidades líricas o narrativas mediante la incorporación de recursos técnicos y la preocupación sobre el proceso creativo.
En forma conjunta con el debate y el análisis de los textos que se produzcan en el marco del taller se propondrán lecturas que guíen y enriquezcan la experiencia literaria y que amplíen las perspectivas de escritura y creación.

Temas a abordar: ¿Por qué se escribe? ¿Para quién? ¿Para qué? ¿De qué? El Relato y la crisis del relato. ¿Quién narra y cuál es su lugar en el mundo ficcional? El lenguaje como vía de expresión. El límite del lenguaje.

Lecturas propuestas por el taller: El amante de Marguerite Duras (novela). Textos elegidos de: Italo Calvino, Rainer Maria Rilke, Peter Handke, Sei Shonagon, Marcel Proust, Flannery O’Connor, Franz Kafka, Clarice Lispector, Virginia Woolf, John Cheever, Cormac Mc Carthy, Arthur Rimbaud, Andres Caicedo.

Mercedes Araujo publicó los libros de poesía Ásperos esmeros (Ediciones del copista, 2003, Córdoba), Duelo (Ediciones en Danza, 2005, junto a Cecilia Romana y Carolina Esses) y Viajar sola (Editorial Abeja Reina, 2009). Sus textos forman parte de las antologías Poesía de la Feria , Catálogos- Fundación El Libro, (2000), Hotel Quequén Poesía (Sigamos Enamoradas, 2006), Poetas argentinas 1940-1960 (Ediciones del Dock, 2008). La novela Tiempo Salvaje obtuvo una mención del Fondo Nacional de las Artes en 2005.

Mariana Docampo es licenciada en letras por la Universidad de Buenos Aires. Publicó el libro de cuentos Al borde del tapiz (Simurg 2001) y El Molino (Bajo la luna, 2007), que recibió el segundo premio del Fondo Nacional de las Artes y salió finalista en el concurso de la Biblioteca Nacional 2007. Algunos de sus textos fueron editados en antologías, la última de las cuales es Comer con la mirada (Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos, 2009). Coordina talleres literarios de lectura y discusión de textos y colabora con notas y traducciones en revistas independientes y en el Diario Pagina 12.

INFORMES: mercedes_araujo05@yahoo.com.ar / 1550202037
mariandoc73@hotmail.com / 1532526894

Librería Otra Lluvia: Bulnes 640 / 4866-4440 / contacto@otralluvia.com.ar

miércoles, septiembre 23, 2009

Festival Nacional Poesía en el Centro


I FESTIVAL Nacional POESÍA EN EL CENTRO
del 23 al 30 de setiembre
Centro Cultural de la CooperaciónCorrientes 1543
Ciudad de Buenos Aires
(Todas las actividades son con entrada libre y gratuita)


1ª jornada (jueves 24, 18 a 22). Sala Laks (3º piso).
De 18 a 20: Mesa de lectura: María Teresa Andruetto (Córdoba), Jorge Aulicino, Miguel Gaya, Patricia Diaz Bialet y Paulina Vinderman. Coordina: Inés Manzano.
De 20 a 22: Mesa de debate. Tema: La poesía en la era digital. Circulación, modos de lectura, soportes. ¿Cambia el concepto de “lo poético”? Participan: Sebastián Hernáiz, Sergio De Matteo (La Pampa), Guillermo Siles (Tucumán) y Juano Villafañe. Modera: Carlos J. Aldazábal.
2ª jornada (viernes 25, 18 a 22). Sala Laks.De 18 a 20:
Mesa de lectura: Leonardo Martínez (Catamarca), Horacio Fiebelkorn, Cecilia Romana, Marcos Silber y Alejandro Sosa Dias. Coordina: Rodolfo Edwards.
De 20 a 22: Mesa de debate. Tema: Poesía y poder. Legitimación, canon, visibilidades. ¿Cómo se genera una poética hegemónica? ¿Por qué una poesía corresponde más a un momento que otra o merece más reconocimiento que el resto? Participan: Javier Adúriz, Carlos Aldazábal (Salta), Walter Cassara y Anahí Mallol (La Plata). Modera: Rodolfo Edwards.
3ª jornada (lunes 28, 18 a 22). Sala Laks.
De 18 a 20: Mesa de lectura: Eduardo Ainbinder, Karina Macció, Vicente Muleiro, Fernando Noy, Marina Serrano (Quequén), y Enrique Solinas. Coordina: Susana Cella.
De 20 a 22: Mesa de debate. Tema: Poesía e ideología. Ideología explícita e implícita. Lo ideológico en el tono, los procedimientos y la actitud. El entorno del texto como factor que dota de función ideológica al texto. ¿A qué se llama “consumo”? Participan: Mario Arteca (La Plata), Américo Cristófalo, Ángel Oliva (Santa Fe) y Miguel Vedda. Modera: Daniel Freidemberg.

martes, septiembre 01, 2009

Feliz Cumpleaños Cecilia Romana!

Partes

Nos devolvemos favores. Cada cual a su modo,
con las máquinas repletas de archivos viejos.

Te vas tan temprano que casi no tengo oportunidad
de verte. Oigo el chirrido de la canilla, el plaf de la tapa
del inodoro que se te resbala de los dedos. con eso
me quedo conforme. Algo me dice: el sacrificio de
los dos va a parar a la misma bolsa. Irte a las siete;
soportar a un perro que no es tuyo y mis celos. Por mi
parte, sé cuánto conviene el silencio en determinadas
situaciones; perfeccioné el arte del planchado; hago un ovillo
con los pelos que quedan en el lavatorio para que no los veas.

Cada cual a su modo cumple una parte. Somos
agradecidos. Hace cuatro meses no te hubiera preocupado
la titularidad de una escritura, ni a mí que los puños
de tu camisa estén tan lisos como el resto de la manga.

de "El libro de los celos"
En Danza, 2009.

Cecilia Romana nació en Buenos Aires en 1975. Publicó: Flota, hangares y otros trabajos mecánicos, 2004; Duelo –en colaboración-, 2005; Aviso de obra, 2008 (Premio de Poesía Iberoamericana Sor Juana Inés de la Cruz, México, 2006); No lo conozcas, 2007 (Premio Internacional de Poesía Jaime Sabines, México, 2006). Bajo su curadoría, el sello Sigamos Enamoradas, del que es editora, publicó la antología de poesía argentina Hotel Quequén, en 2006, y la antología de narrativa nacional Hotel Quequén II, en 2008, y Hotel Quequén III, Mosaico poético Latinoamericano, 2009. Sus poemas han sido traducidos al francés en Canadá (Exit) y Bélgica (Maison de la poésie). Colabora con varias revistas nacionales y extranjeras. Es licenciada en Artes y Ciencias del Teatro.

sábado, agosto 08, 2009

El libro de los celos


lunes, agosto 03, 2009

Cecilia Romana: Nuevo libro!


"El libro de los celos"
Cecilia Romana


2do premio Fondo Nacional de las Artes 2008 (Ed. En Danza)

jueves, julio 30, 2009

sábado, julio 11, 2009

Enrique Butti


SOBRE LOS BAILES

Yo, en cambio,
odio las fiestas con baile, dijo,
incluso de joven, cuando
no dejaba de bailar una pieza.
Las odio porque
nunca,
ni en la iglesia –vos sabés
que soy creyente–
ni en mis caídas depresivas
o en mis periódicos enclaustramientos
pienso tanto como durante un baile,
pienso en todo
con una lucidez
que me desconozco,
insoportable,
veo, pienso y veo,
y lo que veo y pienso
no es alegre,
aunque estemos bailando
esos sambas brasileños
que a vos te enloquecen.
En cada uno que miro
en cada bailarín, en cada invitado
veo que su destino
le presenta –le presentó o le presentará–
un momento
superior
a sus fuerzas.
Para algunos
será
el momento de la muerte
propia o de otros,
para algunos
ese momento ya pasó
y llevan la marca del espanto
mientras brincan
y ríen bailando un rock.
Y finalmente pienso en mí
y enumero –los enumeraba
ya de joven– mis espantos,
mis muchos espantos,
y deduzco que si son tantos
es porque todavía falta
aquel que los sepulte a todos,
y me estremezco
mientras doy vueltas
y me aplauden porque dicen
que bailo muy bien.
Y su interlocutor,
a quien le gustaba bailar,
replicó –no, no replicó,
aceptó el argumento y agregó–:
Es verdad que hay en el baile
una alegría grave
y ahora que lo pienso
es verdad
que en el baile personas y cosas
se manifiestan
con rara intensidad;
lo que yo creo descubrir
es lo que afirma
aquel poema precolombino
acerca de que las personas nacen,
echan una o dos flores y mueren.
Algunas llevan su flor enhiesta
–lirio, cala, orquídea,
o rosa entre espinas–
o arrastran la memoria
de un antiguo esplendor
o dejan adivinar
la aparición de un pimpollo
o están ahí
envejeciendo en la espera
y desesperando
de una posible esterilidad.
Aquel poema dice que no,
que no venimos a vivir sobre la tierra,
que venimos a soñar,
que somos como una planta
que nace, crece, da su flor,
marchita y muere.
Y claro, en ese extraño equilibrio
de seguir adonde arree la música
–che, que a mí también me aplauden
cuando bailo–,
en ese difícil equilibrio
de movernos como sólo nos movemos
en el momento de nacer
o en el momento de jugar o copular
o de la agonía quizás,
uno da un salto
y tira adelante los brazos
y abre los puños
como si lo que pudieran desparramarse
fuesen estrellas,
y entonces, ahí está, florece
cada cosa, cada bailarín,
prado o desierto de hielo.
Así que aunque te cueste
aunque tengas que fingir
que te brota un manojo de pétalos y lunas
en la punta de cada cabello,
me inclino, te ruego
que salgas
conmigo al ruedo.

sábado, julio 04, 2009

José Villa


...
"Vacío y lleno de basura está el corazón del hombre"

Se viene una tormenta y del otro lado
está claro hacia el puerto nuevo, en el sur
no se sabe si es nubarrón o mugre,
pero viene una tormenta del oeste,
las señoras están descolgando algo
que se parece a papeles
...

José Villa. Camino de Vacas. Gog y Magog

(altamente recomendable - 5 enter)

miércoles, julio 01, 2009

Postergamos la presentación por gripe.

Debido a las medidas sanitarias tomadas por la provincia de Santa Fe, respecto de la gripe A, postergaremos la presentación de los libros: "Viaggio in Italia", "Hotel Quequén III" y "Cuaderno del no hacer nada", para el mes de agosto de 2009. Mismo lugar y horario. Fecha a confirmar.

martes, junio 16, 2009

Reseña: Viaggio In Italia, antología de poesía italiana contemporanea, de Diego Bentivegna

Transmutar

Por Delio Galizzi
“Viaggio in Italia”, antología de poesía italiana, de Diego Bentivegna. Sigamos Enamoradas, Buenos Aires, 2009.

La verdadera justificación de cualquier antología no atañe al más o menos amplio panorama que se logra del campo en el que se ha elegido el ramillete (o para decirlo más toscamente, en el que se ha buscado separar el trigo de la cizaña), ni a la capacidad de individualizar flores recién despuntadas o, en la vertiente opuesta, preocuparse por acumular nombres prestigiosos (prestigio que, como en un chiste de Bustos Domecq, podría provenir de la suerte de haber figurado en una primera antología, copiada por las que le sucedieron, figurando así in saecula saeculorum).
La razón de una antología radica en abrirla al azar y que cualquier texto de cualquier autor nos encante y, en el mejor de los casos, nos instigue a rastrear su nombre y el resto de su obra. Que vuelta a abrir al azar la antología, otro texto vuelva a encantarnos. Es entonces que podemos entregarnos a merced del buen compilador.
Si a esa virtud sumamos la de que el compilador es también el traductor e introductor de los autores y textos seleccionados, la confianza que pueda ganarnos es todavía más valiosa. Es lo que acontece en “Viaggio in Italia” (título que remeda el de aquel film extraordinario de la segunda etapa, intimista y “maldita”, de Roberto Rossellini, anterior a la tercera aún más incomprendida, de sus filmes didácticos), antología en la que Diego Bentivegna presenta, introduce y traduce a ocho poetas italianos contemporáneos, “consolidados entre fines de los “70 y fines de los “80”: Mario Benedetti (a no confundir con el uruguayo recientemente fallecido), Massimo Bocchiola, Antonella Anedda, Fabio Scotto, Anna Lamberti-Bocconi, Tiziano Scarpa, Florinda Fusco y Tiziano Fratus. Vale acotar que no se revela en los textos presentados una poética o una mirada generacional que asocie a estos autores, ni siquiera en el uso de una lengua que, como la italiana, presenta siempre la posibilidad de recurrir a las inflexiones dialectales.
Bentivegna prefiere llamarse a sí mismo curador (acorde con el término italiano que define al seleccionador y traductor de una antología: “curar el texto es explorarlo, como quería Contini, auscultándolo, concentrándose en él para percibir los distintos ritmos que lo habitan”), y ese carácter lo ejercita con solvencia y éxito tanto en la elección de los poemas como en la traducción guiada por la idea del “transmutare” con que Dante concibe al fenómeno: “Desde la perspectiva de Dante, no se trata ni de dejarse llevar por el texto del otro (¿el otro del texto?) en tanto otro ni de asumir la voz del otro en la propia voz, hasta hacer de esa otredad un mero timbre vocal, sino de someterse a uno mismo y al texto del otro a un proceso de cambio, a una gimnasia de mutación que se corresponde, como ha subrayado el filólogo Gianfranco Folena, con una concepción sustancialmente cristiana. Transmutar, en efecto, “es el verbo que indica el devenir y el mutar de las cosas humanas sometidas a la fortuna, como la lengua, las costumbres, las leyes y la sociedad’”.
En la cuidada edición acompañan a la versión bilingüe de los poemas una introducción previa general, y una concisa pero contundente presentación de cada uno de los autores.

http://www.ellitoral.com/index.php/diarios/2009/06/13/arteyletras/ARTE-03.html

jueves, junio 11, 2009

Nico Peyceré en la Casa de la lectura

Próximo jueves 18 de junio, 20 hs puntual
Conversan con nosotros los narradores:
Vanesa Guerra (La sombra del animal), Cristian Rodríguez
(Madrugada negra),

Nicolás Peyceré (Los días sentimentales)

entrada libre y gratuita
Casa de la Lectura - Lavalleja 924 - tel: 5197 5084


Cristián Rodríguez (Buenos Aires, 1965) es escritor y psicoanalista. Como narrador y poeta obtuvo diversas distinciones en concursos nacionales y provinciales desde comienzos de la década del noventa. "Madrugada negra", su primera novela publicada, resultó ganadora del Premio Biblioteca Nacional de Novela 2007, con un jurado integrado por Luis Gusmán, Martín Kohan y David Viñas.

Nicolás Peyceré, médico y escritor nacido en Buenos Aires, publicó ya en los años sesenta los primeros textos. Su obra editada comprende los libros de poesía Almotamid, Sísara y Juan y Poemas elegidos; las novelas El evangelio apócrifo de Hadattah, La explicación, Las muchachas sudamericanas y Los días sentimentales (estas dos últimas publicadas por Adriana Hidalgo editora) ; y un ensayo semántico filosófico, Additamenta.También escribió los artículos "La redundancia", "La novela de la mirada", "Encuentro" y "Las doce reinas", que aparecieron en revistas literarias y de psicoanálisis.

Vanesa Guerra Licenciada en psicología (USAL 1988); ejerce como psicoanalista en la Ciudad de Buenos Aires. Los ensayos que ha publicado en medios digitales y gráficos rescatan y recrean los cruces entre la literatura, el arte y el psicoanálisis. En 1993 funda y dirige junto a Sergio Rocchietti la Revista Transdisciplinaria Con-versiones actual propuesta de tránsito y devenir entre disciplinas. Publicó La sombra del animal- cuentos. Editorial Bajo La Luna. Bs.As, noviembre 2008 (Libro con el que obtuvo el Primer Premio género cuento del Fondo Nacional de las Artes 2007), El Síndrome délfico y su imprecisa conexión con las Jirafas (Antología “Ir al médico” –Edinexus, Málaga, España, 2004)
Metáforas del Lunar Conyugal -cuentos. Editorial Nueva Generación, Bs. As, Abril 2000.


También podés leer a Peyceré en

HOTEL QUEQUÉN II. Narrativa.

(sigamos enamoradas, 2008).

lunes, junio 08, 2009

Ayer, Lectura en el CCMocca


Hermosa lectura, ayer, domingo 7 de junio en CCMOCA. Presentó Laura Chalar, organizado por Florencia Walfish, Anita Lafferranderie, y los chicos de Fedro.









lunes, junio 01, 2009

LECTURA DE POESÍA: Cassara- Serrano- Vinderman- Martínez

FEDRO en el CCMOCA

JUNIO 2009

Abrió el Centro Cultural Moca
nuevo polo cultural en la zona SUR de la Ciudad
y FEDRO Libros presenta su primera sucursal!
En el marco de las actividades de inauguración,


Fedro Libros y CCMOCA invitan a

LECTURA DE POESÍA, en el Auditorio de CCMOCA
El DOMINGO 7 de junioa las 17


Leen:
Walter Cassara
Leonardo Martínez
Marina Serrano
Paulina Vinderman

Presentadora invitada: Laura Chalar


Av. Montes de Oca 169 Barracas
(ex fábrica B agley - a 3 cuadras de Constitución )